Guía

Cuánto cuesta mantener una página web

No hay un precio único, y desconfiá de quien te dé uno sin ver tu sitio. Esta guía explica qué determina el costo, qué modalidades de contratación existen y cómo comparar presupuestos que parecen iguales y no lo son.

8 min de lectura · Actualizado el 24 de agosto de 2026

La respuesta corta

No hay un precio único, y desconfiá de quien te dé uno sin haber visto tu sitio. No es una evasiva: es que la diferencia de trabajo entre un caso y otro es enorme.

Mantener una web institucional de cinco páginas con dos plugins lleva una fracción del tiempo que lleva mantener una tienda con mil productos, pasarela de pagos, facturación electrónica y sincronización de stock. Cobrar lo mismo por las dos significa que una de las dos está pagando de más.

Lo que sí se puede explicar con precisión es qué determina el precio, para que puedas evaluar cualquier presupuesto que te pasen — el nuestro incluido.

Qué determina el precio

1. Qué tipo de sitio es

Es el factor que más pesa, y no por tamaño sino por consecuencias.

Un sitio institucional muestra información. Si se cae un sábado, el lunes alguien lo nota. Una tienda procesa pagos, mueve stock y guarda datos de clientes: cada hora caída se cuenta en ingresos, y hay obligaciones legales sobre esos datos. Una landing de campaña con pauta activa es un caso intermedio pero urgente: mientras la pauta corre, estar caído es pagar clics que no llegan a ningún lado.

2. En qué estado está hoy

Un sitio al día se mantiene. Un sitio con tres años sin actualizar primero hay que ponerlo a punto, y eso es un trabajo aparte que se cobra una sola vez.

Es una distinción importante al comparar presupuestos: si uno incluye la puesta a punto y otro no, los números no son comparables aunque los abonos mensuales se parezcan.

3. Cuánta disponibilidad necesitás

No es lo mismo “te respondemos en 48 horas hábiles” que “te respondemos en 2 horas, sábados incluidos”. Lo segundo cuesta más porque implica que alguien esté disponible, y esa disponibilidad se paga exista o no una urgencia ese mes.

Elegí según cuánto duele que tu sitio esté caído. Si la respuesta es “bastante”, el nivel más barato es caro.

4. Qué tan complejo es por dentro

Cantidad de plugins, integraciones con otros sistemas, personalizaciones a medida, multiidioma, multitienda. Cada pieza es algo que puede romperse en una actualización y que hay que verificar cada vez.

5. Si incluye cambios de contenido

Muchos abonos cubren solo lo técnico y facturan aparte cada cambio de texto. Otros incluyen horas mensuales. Preguntalo explícitamente: es una de las diferencias que más cambia el costo real y casi nunca aparece en el titular del presupuesto.

Las modalidades que vas a encontrar

Por hora, a demanda. Pagás cuando algo se rompe. Conviene si tu sitio es simple y podés esperar. El problema es estructural: entre incidente e incidente nadie está mirando el sitio, así que las cosas se descubren cuando ya son urgencias. Suele salir más barato al mes y más caro al año.

Abono mensual. Un monto fijo por un alcance definido. Lo que pagás no son las horas: es que alguien mire el sitio antes de que pase algo, y que esté disponible cuando pase. Es lo razonable cuando el sitio genera ingresos.

Bolsa de horas. Comprás un paquete y se descuenta según se usa. Un punto intermedio, útil para sitios con necesidades irregulares. Fijate si las horas vencen.

Incluido en el hosting. Algunos proveedores ofrecen “mantenimiento” dentro del plan. Suele significar actualizaciones automáticas sin supervisión y backups en el mismo servidor. No está mal por el precio, pero no es lo mismo: si la actualización rompe el sitio, no hay nadie mirando.

Qué debería incluir cualquier abono serio

Esta es la lista mínima. Si un presupuesto no la cubre, es más barato porque hace menos:

  • Actualizaciones probadas antes, en un entorno de prueba, no directo en producción
  • Backups fuera del servidor del sitio. Si viven en el mismo servidor, no son backups
  • Backups verificados. Uno que nunca se restauró es una intención, no una copia
  • Monitoreo de caída, para enterarte vos antes que un cliente
  • Tiempo de respuesta por escrito, no una promesa verbal
  • Informe de lo que se hizo, aunque sea breve
  • Que las caídas estén incluidas y no se facturen aparte
  • Sin permanencia, y con derecho a llevarte el sitio y los backups si te vas

Las preguntas que conviene hacer antes de firmar

  1. ¿Las actualizaciones se prueban antes en algún lado, o van directo a producción?
  2. ¿Dónde se guardan los backups y cuándo fue la última vez que restauraron uno?
  3. Si el sitio se cae un domingo, ¿qué pasa y en cuánto tiempo?
  4. ¿Los cambios de contenido están incluidos o se facturan aparte?
  5. ¿Hay permanencia mínima?
  6. Si dejo de contratarlos, ¿me entregan el sitio y las copias?
  7. ¿Quién queda como titular del hosting y del dominio?

Esa última es la más importante y la que menos se pregunta. El hosting y el dominio tienen que estar a tu nombre, siempre. Si están a nombre del proveedor, cambiar de proveedor deja de ser una decisión tuya.

Señales de alarma

Un precio cerrado sin haber visto el sitio. O el alcance es mínimo, o el número se ajusta después.

“Mantenimiento ilimitado”. No existe. Alguien tiene que hacer el trabajo y las horas son finitas. Si el alcance no está definido, la definición va a llegar cuando pidas algo.

Backups en el mismo servidor. Es el error más común y el más caro cuando se cobra.

Permanencia larga. Un servicio que funciona no necesita atarte.

Hosting o dominio a nombre del proveedor. No siempre es de mala fe, pero te deja sin poder de decisión.

Cómo cobramos nosotros

Separamos las dos cosas, porque son dos cosas:

La reparación se cotiza y se paga una vez. Depende de qué esté roto, y por eso no publicamos un número: una limpieza de malware completa y una imagen que no carga no tienen nada que ver entre sí. El diagnóstico es gratis y el presupuesto llega cerrado en menos de 24 horas hábiles.

El plan de mantenimiento mensual se cotiza según el sitio. Se contrata después de la reparación, con el sitio ya sano, e incluye el trabajo mensual más las reparaciones que hagan falta de ahí en adelante. Sin permanencia.

Hay una regla que conviene entender antes de preguntarla: el plan no cubre el problema que ya tenés. Se contrata para lo que venga, no para lo que pasó. Si cubriera lo anterior, todo el mundo lo contrataría el día del incidente y lo cancelaría al mes siguiente — y el precio tendría que ser el de una reparación para que cerrara.

La cuenta que sí conviene hacer es esta: si salir de un incidente serio cuesta del orden de $400.000, el abono mensual representa alrededor de un 12% de eso. Un mes de mantenimiento cuesta bastante menos que un incidente, y hay doce meses en un año en los que nadie está mirando tu sitio si no lo contratás.

Preguntas frecuentes

Si tu duda no está acá, escribinos y te respondemos sin compromiso.

Hacer una consulta

Atención personalizada las 24 horas

¿Cuánto cuesta el mantenimiento de una página web?

Hay que separar dos cosas. Reparar un problema puntual se cotiza según el caso: depende de qué esté roto y de qué tan profundo esté el daño. El mantenimiento continuo se cotiza según el sitio y se paga todos los meses; incluye las reparaciones futuras. Desconfiá de quien te cotice una reparación sin haber visto el sitio.

¿Conviene abono mensual o pagar por hora?

Por hora conviene si tu sitio es simple, cambia poco y podés esperar. El abono conviene cuando el sitio genera ingresos, porque lo que pagás no son las horas sino la disponibilidad y la prevención. Con pago por hora, nadie está mirando el sitio entre incidente e incidente.

¿Por qué algunos presupuestos son mucho más baratos?

Casi siempre porque el alcance es distinto, aunque el título diga lo mismo. Las diferencias suelen estar en si hay entorno de prueba, si los backups se verifican, dónde se guardan, cuál es el tiempo de respuesta comprometido y qué pasa cuando el sitio se cae un domingo.

¿El mantenimiento incluye cambios de contenido?

Depende del plan y hay que preguntarlo explícitamente. Muchos abonos cubren solo la parte técnica y facturan aparte cada cambio de texto. Otros incluyen horas mensuales. No es mejor ni peor, pero cambia bastante el costo real.

¿Puedo mantener mi sitio yo mismo?

Sí, y para un blog personal o un sitio chico suele ser razonable. Lo que hay que sostener es: actualizar con regularidad, tener backups en otro servidor y probarlos, y estar disponible cuando algo se rompa. Si eso no va a pasar, el mantenimiento propio termina siendo mantenimiento inexistente.

¿Querés que le echemos un vistazo?

Mandanos la URL de tu sitio y te decimos qué le pasa. El diagnóstico no se cobra y no te compromete a nada.

  • Diagnóstico gratis en menos de 2 horas hábiles
  • Presupuesto cerrado antes de tocar nada
  • Pagás contra trabajo terminado y verificado
Pedir diagnóstico gratisEscribir por WhatsApp

Atención personalizada las 24 horas

WhatsApp